La Virtud Lempira Honduras

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La Virtud Lempira Honduras Bucólico Pintoresco y Hospitalario

sábado, 17 de diciembre de 2011

Los Motivos del Lobo

Nací en Lempira, Honduras, Soy lo que quiero ser, Educador de Profesión, Periodista, Trovador... Polifacético, Vivo un día a la vez y digo lo que quiero decir! http://josemarti20.blogspot.com/

Poemas » ruben dario » los motivos del lobo




Los motivos del lobo
El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
¡el lobo de Gubbia, el terrible lobo!
Rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel, ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertos y daños.
              Fuertes cazadores armados de      hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.
            
Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: «¡Paz, hermano
lobo!» El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: «!Está bien, hermano Francisco!»
«¡Cómo!» exclamó el santo. «¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?»
            
Y el gran lobo, humilde: «¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces... comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
¡Y no era por hambre, que iban a cazar!»
              Francisco responde: "En el      hombre existe
mala levadura.
Cuando nace, viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!"
            
«Esta bien, hermano Francisco de Asís.»
«Ante el Señor, que toda ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata.»
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
            
Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, bajo la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.
            
Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: «He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios.» «¡Así sea!»,
Contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió la testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.
            
Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba a las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
            
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
            
Otra vez sintiose el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto en los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si estuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.
            
Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos los buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.
            
Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
            
«En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote» dijo, «¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho.»
            
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
            
«Hermano Francisco, no te acerques mucho...
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,             
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
Y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.»
            
El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: «Padre nuestro, que estás en los cielos...

Prisión Verde, de Ramón Amaya Amador: Resumen del libro

Nací en Lempira, Honduras, Soy lo que quiero ser, Educador de Profesión, Periodista, Trovador... Polifacético, Vivo un día a la vez y digo lo que quiero decir! http://josemarti20.blogspot.com/

Prisión Verde, de Ramón Amaya Amador: Resumen del libro

Esta novela es sin duda una de las más populares en Honduras, no por la perfección de su arte literario, sino por su valiente denuncia de las condiciones de explotación de los trabajadores hondureños por parte de las compañías bananeras norteamericanas. Su autor, Ramón Amaya Amador, quien trabajó por un tiempo en los campos bananeros como regador de veneno, al ingresar en el periodismo decidió denunciar las condiciones de explotación que él presenció de primera mano, lo que le ganó la antipatía del régimen dictatorial de Tiburcio Carías Andino —quien defendía los intereses de las bananeras— por lo que tuvo que salir exiliado del país.

Ramón Amaya Amador hace uso de su experiencia en los campos bananeros para elaborar su novela. El propósito del autor —más que hacer un aporte literario— es crear una conciencia política que produzca un cambio social que mejore las condiciones de vida de los trabajadores hondureños.

Según el escritor Armando García, Prisión Verde “ha sido el libro más perseguido del país. Por mucho tiempo fue prueba de convicción para el encarcelamiento. Los viejos de mi pueblo aún bajan la voz al sólo mencionar su nombre. Muchas veces fue enterrado vivo en la soledad de los patios después del Golpe de Estado” (Armando García, 1997).

Los campos bananeros son descritos en la novela como una “prisión verde”, por la misteriosa atracción que ejercen sobre los trabajadores que viven ahí, quienes a pesar de ser explotados y vejados en ellos, sienten el impulso a quedarse trabajando ahí a pesar de todas las dificultades.

Amaya Amador empieza su relato en el ambiente de una de las oficinas de las compañías, en la que un “jefe gringo” —Mister Still— intenta convencer al terrateniente Luncho López para que le venda sus tierras a la compañía bananera. En su intento para convencerlo le ayudan dos amigos de López: Sierra y Cantillano, quienes ya vendieron sus tierras e intentan influenciar a su amigo para que haga lo mismo, pero él se rehusa tercamente.

Después de la reunión con los terratenientes, aparece en mala facha el señor Martín Samayoa, quien después de haber derrochado el dinero que le dio la compañía por su terreno, buscaba la ayuda de Mister Still para que le diera un trabajo de capataz, pero éste lo despreció y lo mandó a buscar trabajo de peón. Desalentado por el desaire y sin dinero, Samayoa tuvo la suerte de conocer al campeño Máximo Luján, quien lo llevó a vivir a su casa, un lugar miserable en el que vivía hacinado con otros trabajadores de la bananera y le consiguió trabajo como regador de veneno.

El capataz de la compañía, que le dio el trabajo a Samayoa, y para el cual trabajaba también Máximo Luján, era un hondureño que hablaba con acento agringado, por que era tanto su servilismo que quería imitar a sus jefes, con lo que se ganaba el desprecio y la burla de los que para él trabajaban, aunque por razones obvias no se atrevían a decírselo de frente.

En cada episodio del libro siempre hay alguna injusticia de parte de la Compañía que provoca la indignación de los campeños. Aunque no todos tienen la misma conciencia de su situación, hay quienes se han acostumbrado a la opresión, la ven como lo más normal del mundo, y no protestan. Pero el grupo de Máximo Luján va adquiriendo cada vez más conciencia social. En contra de los que proponen la violencia ciega como respuesta a la opresión —como el viejo Lucio Pardo— Luján propone que la victoria de la clase obrera reside en su capacidad de organización, y que hasta que no hayan creado su propio partido político y derribado a la dictadura no podrá haber un cambio en las condiciones de vida de los campeños.

La lectura de unos periódicos obreros, que Luján comparte en tertulias por las noches con sus compañeros, le confirman en sus convicciones revolucionarias y le ofrecen nuevas perspectivas. La muerte de un compañero regador de veneno —Don Braulio— produce indignación y hace reflexionar a los campeños. Frente al cadáver de su compañero, quien murió doblegado por la tuberculosis en plena faena, Luján dice: “Este hombre fue uno de los tantos engañados y explotados. Puso su fuerza vital en las plantaciones, primero con el anhelo de hacer fortuna y, después, por la necesidad de ganar un mendrugo. ¡Se lo comió el bananal! Murió de pie, con la ‘escopeta’ en la mano, sirviendo a los amos extranjeros”.

Sobre los partidos políticos tradicionales: el Partido Nacional y el Partido Liberal, Luján opina que “tienen la misma esencia: oligarquía; padecen la misma enfermedad: demagogia; y sirven al mismo patrón: las Compañías Bananeras”... “En política necesitamos algo distinto al caudillismo tradicional, al compadrazgo, al paternalismo de las ‘gorgueras’. Necesitamos que los anhelos de las masas trabajadoras se plasmen en un ideal político, y este ideal, en un verdadero partido de los trabajadores, partido revolucionario de verdad. Ya no debemos creer en los hombres-ídolos: de sus promesas está llena nuestra historia política”.

Las mujeres también son víctimas de la opresión capitalista de las bananeras. La miseria obliga a muchas campeñas a dedicarse a la prostitución. A una mujer del grupo de Luján —Catuca Pardo— el capitán Benítez la viola, la deja embarazada y luego no se hace cargo del niño. Un jefe gringo —Míster Jones— se enamora de Juana, otra mujer del grupo de Luján, pero ésta tiene marido, por lo que rechaza sus ofrecimientos. Ante esto, otro jefe gringo decide mandar a matar al marido para dejarle abierto el camino a su compañero. Luego de un tiempo, Juana hace un acuerdo de sexo regular para el gringo enamorado a cambio de dinero, además de un trabajo como regadora de veneno. Esto lo hizo para ayudar al hijo de Catuca. Juana nunco supo quien había matado a su marido. El agringado capitán Benítez también estuvo involucrado con ese asesinato.

Al terrateniente Luncho López lo convencen para que trabaje como productor independiente de banano, con un acuerdo con la compañía. Luncho López se ilusiona con su nuevo papel de empresario bananero, pero la compañía no le provee de los insumos acordados y le hace caer en la ruina. Ahí se da cuenta que lo engañaron para hacerlo caer en la quiebra para forzarlo a vender su propiedad. Pero López aun así se niega tercamente a venderles. Ante esta negativa, el gobierno nacionalista interviene, y amenaza quitarle sus tierras por la fuerza. Luncho López muere de tristeza, por que él había sido un gran defensor de la dictadura nacionalista. Ahí se dio cuenta de la actitud apátrida de las autoridades del gobierno.

Los otros terratenientes Sierra y Cantillano terminan en la ruina luego de ser estafados en un negocio por Estanio Párraga, un abogado de la Compañía que también era diputado del Congreso Nacional. Estanio Párraga era el abogado que había engañado a Luncho López. Sierra y Cantillano terminan pidiendo trabajo de peones en la compañía, como ya le había tocado a Martín Samayoa.

La situación de los trabajadores empeora cuando suben de precio los productos de los comisariatos, que eran propiedad de la misma compañía. A los trabajadores el gobierno les cobra impuestos para crear escuelas y hospitales, y sin embargo no reciben ninguno de esos servicios.

Cuando muere un conductor de una grúa en un accidente, un jefe gringo se enoja con el difunto por echar a perder la máquina con valor de miles de dólares y grita encolerizado: “¡Mejor se hubieran matado cien desgraciados!”. Esto provoca una gran indignación de los trabajadores que no soportan tantas vejaciones, por lo que deciden ir a la huelga. Y deciden nombrar a Máximo Luján como director de la misma, quien acepta el cargo a pesar de que piensa que la huelga se ha hecho en forma prematura.

Lo que sucede a continuación le da la razón a Luján. La huelga es rápidamente reprimida por los militares. A los compañeros de Luján se los llevan presos, y a él lo matan y lo entierran debajo de una mata de plátano.

El viejo Lucio Pardo, como venganza de la muerte de Luján, a quien le tenía aprecio como si fuera un hijo, hace volcar el motocarro en el que se conducían un jefe gringo: Míster Foxer; dos capataces: Encarnación Benítez y Carlos Palomo; y el coronel que mató a Luján. Todos ellos mueren en el accidente. Los jefes gringos quieren dar un castigo ejemplar, y por medio de torturas pretende hacer confesar a Lucio y sus amigos sin lograrlo. Pero los ex-terratenientes Sierra y Cantillano, que no son tan fuertes, confiesan bajo tortura un crimen que no cometieron. Ya iban a matar a Sierra y Cantillano cuando Lucio Pardo, con el fin de liberar a los inocentes, se presenta ante sus verdugos para confesar que él fue el autor del atentado.  Lucio Pardo muere ahorcado a mano de los militares.

El libro se cierra con los amigos recordando a Máximo Luján y su legado: “La prisión verde no es solo oscuridad. Máximo encendió en ella el primer hachón revolucionario. Otros cientos de hermanos se encargarán de mantenerlo enhiesto”.

El Origen del Culto a la Virgen de Suyapa

Nací en Lempira, Honduras, Soy lo que quiero ser, Educador de Profesión, Periodista, Trovador... Polifacético, Vivo un día a la vez y digo lo que quiero decir! http://josemarti20.blogspot.com/

El Origen del Culto a la Virgen de Suyapa

A continuación presento un artículo que publiqué en el año 2005, en el ya desaparecido sitio Geocities de Yahoo. Ver también el artículo relacionado: La Virgen de Suyapa: Un Ídolo Impotente.

Permiso para no creer

En Honduras es conocida la importancia que tiene el culto de la Virgen de Suyapa, que forma parte de la idiosincrasia religiosa nacional. Sin embargo, resulta algo molesto para los que no somos católicos, la propaganda arrogante que se le hace a esta imagen, en la cual se depositan tantas esperanzas, presentándola como la "Patrona de Honduras". Ya que aunque su culto este muy difundido, no es universal. Es claro que desde el punto de vista racionalista las leyendas que rodean a esta imagen no tienen ninguna credibilidad; pero ni siquiera se puede decir que todos los que profesan la religión católica sean devotos suyapistas, ni que deban serlo. La Iglesia Católica no obliga a creer en las supuestas manifestaciones marianas de los últimos días, por lo que no tiene por que sentirse menos católico el que en Honduras no es devoto de esta imagen.

Diferentes versiones de la Leyenda de la Virgen de Suyapa

No existe una leyenda única sobre el origen de la devoción a la imagen de Suyapa. Aunque la versión oficial que se cuenta últimamente se ha estandarizado, existen documentos más antiguos que nos revelan detalles interesantes que es muy probable que usted no oirá en una misa.
La versión de la leyenda que se ha convertido en un estándar en la devoción mariana es curiosamente la más irreverente, en la que el campesino Alejandro Colindres arroja repetidas veces la sacrosanta imagen de la Virgen como si fuera una basura o un estorbo, hasta que al amanecer se da cuenta de que es un objeto sagrado. Sin embargo, los documentos más antiguos de que se dispone no mencionan este acontecimiento.
Por ejemplo, en el acta de la visita que el Alcalde Mayor, don Narciso Mallol, hizo a Suyapa en el año 1820, consta "Que en dicha hermita se venera la Imagen de N. S. de Suyapa hallada en el cerro inmediato del latillo por el Laborio Lorenzo Martines Calona". Afirmación que resulta incongruente con la versión oficial, que afirma que el hallazgo de la Virgen de Suyapa fue en el Piligüín, no en el Hatillo, y en la que se le da la prominencia a un tal Alejandro Colindres, que aquí ni se menciona.
La primera narración formal escrita de la leyenda nos la da el señor Jacobo Galindo en 1909. En ella no se menciona al campesino Colindres, ni el incidente en el que arroja la imagen. El señor Galindo refiere que:
"Isabel Colindres, por las relaciones verbales que recibí, era poderosa, así por los medios de que disponía, como porque fue tronco de numerosa descendencia, mandaba a sus hijos a hacer grandes milpas a la montaña Piligüín... En uno de los viajes de dos de los hijos de la señora Colindres, que no he podido recordar los nombres que constaban en el documento fehaciente a que me referí al principio, les faltó día para regresar, y esperaron dentro de una quebrada seca conocida desde tiempo inmemorial con el nombre de Piligüín, a que la aurora viniera a alumbrarles la vía.
Al recostarse uno de ellos en pleno suelo, un cuerpo extraño y sólido le hincó el seno, lo tomó entonces y sin examinarlo por la obscuridad de la noche, lo depositó en su equipo de viaje, sin tener conciencia del objeto.
Llegado que hubo a la casa de Suyapa en los albores del día a darle cuenta a la madre del resultado de su misión, le puso dentro de la camisa la prenda de referencia.
Cuando ella después de sus ocupaciones ordinarias se acordó del depósito advirtió, previo prolijo examen, que era una imagen de la Virgen."[1]
La primera versión oficial de la leyenda de Suyapa, lista para ser digerida por los creyentes católicos, la dio el cura Rafael Moreno Guillén, quien irónicamente terminaría siendo un pastor evangélico. Cuenta Moreno Guillén que:
"La señora Isabel Colindres era vecina de Suyapa y madre de numerosa familia. Despachaba a trabajar a sus hijos en las tierras de las montañas del Piligüín, en donde preparaba extensas milpas.
Un día, bajaban de su trabajo dos hijos de la Sra. Colindres, sorprendiéndoles la noche a plena jornada, por lo que dispusieron pernoctar en un lugar que se llama "Quebrada del Piligüín" y que a la sazón no tenía agua. La noche era muy obscura y los jóvenes se acomodaron para dormir mientras llegaban los primeros rayos del alba. Uno de los jóvenes labradores sintió que un pequeño objeto le molestaba el costado por donde descansaba y creyendo que era algún fragmento de raíz o alguna piedrecilla, lo tiró lejos de sí. Tan pronto como intentó dormirse de nuevo sintió otra vez el mismo estorbo y palpándolo advirtió que era el mismo objeto que hacía poco había repudiado, y se conformó con echarlo en su mochila. Al despuntar la aurora los jóvenes prosiguieron su camino a casa de su madre. ¡Y cuál no sería el asombro de todos ellos al ver que el importuno objeto era una pequeña escultura en madera de la Sma. Virgen María! ".[2]
La versión del Padre don Alonso Villanueva aparece ya más embellecida y poética, evitando mencionar el penoso incidente en el que se arroja la sagrada imagen como basura vieja. También es la primera versión en la que se menciona el nombre de Alejandro Colindres:
"La tradición sólo nos refiere que dicha efigie -la de Nuestra Señora de Suyapa- fue hallada por un humilde labriego llamado Alejandro Colindres, vecino de Suyapa: cómo tuvo lugar dicho hallazgo, he aquí algunos datos: Bajaba éste, dicen, en la tarde de un viernes de Dolores de la escabrosa pendiente de la Montaña del Piligüín, situada al N.O. y a tres leguas de esta capital (Tegucigalpa). La tarde amenazaba a lluvia; negros nubarrones se interponían entre el cielo y la tierra y el sol ocultaba el brillante disco tras las elevadas crestas de las montañas de Occidente. La noche extendía su negro manto por los dilatados espacios y dormidas campiñas, siendo pronto tal la obscuridad que al labriego le fue imposible proseguir su marcha. Viéndose entonces obligado a pasar aquella noche en compañía de los habitantes de la selva, buscó en donde reclinarse, pero al poner su pesada espalda sobre el duro lecho sintió que un bultito le impedía desplomarse llanamente; procuró quitarlo y al tomarlo en la mano notó que era un pequeño objeto; iba a arrojarlo lejos de sí cuando advirtió que despedía un agradable perfume, algo semejante al incienso, y cerciorándose de la realidad guardó el misterioso objeto en su bolsillo, deseando vivamente averiguar su clase, porque las densas nieblas le impedían saciar su curiosidad.
La noche avanzaba lentamente; los negros nubarrones se disolvían, y los tenues resplandores de millares de estrellas animaron al humilde aldeano a seguir su ruta. Aun no había amanecido cuando llegó a su ansiada cabaña y lo primero que hizo fue ver a la lumbre de su maravilloso hallazgo. ¡Oh sorpresa! Es una pequeña imagen de la Madre del Salvador, probablemente abandonada por alguna familia devota de la Santísima Virgen".[3]
En la versión de Joaquín Barrera Aceves se consigna el siguiente relato que le hizo Melesio Valladares. Esta versión es la única que menciona a la supuesta esposa de Alejandro Colindres, que parece que toma el papel que toma la supuesta madre de éste en los relatos anteriores:
"Allá por el siglo antepasado, mucho antes de que Honduras fuera independiente, había en Suyapa una humilde familia de apellido Colindres, de la que aun hoy día hay descendientes en Tegucigalpa. Dos varones de la familia: Alejandro Colindres y su yerno, trabajaban en Piligüín, adelante del Chimbo, a unas cuatro o cinco leguas de Tegucigalpa, y se venían a reunir con su familia los fines de semana, haciendo caminata a pie, pues eran jornaleros pobres. En uno de esos viajes a Suyapa, como se les hiciera de noche en el campo, decidieron hacer alto y dormir un poco para continuar el viaje antes del alba; al efecto, tendieron sus chamarras y perrajes y se aprestaron a pespuntear un sueño, pero al tirarse Alejandro sobre el improvisado lecho, sintió que le molestaba un bulto en la espalda, y metiendo la mano debajo del perraje lo tomó para botarlo, pero al ir a ejecutar esa acción, al pasarlo cerca de la cara, percibió que aquel trozo de madera despedía un aroma sumamente agradable, por lo que cambió de idea y envolviéndolo en un papel de los que en su itacate llevaba, decidió conservarlo para obsequiar a su mujer aquel palito perfumado que la negrura de la noche le impedía ver.
Llegados los viajeros a su casa al amanecer, salieron sus mujeres a darles la bienvenida, y hasta que no fue formulado el sacramental "¿qué me trajiste?", recordó nuestro hombre su hallazgo, que entregó a su esposa. Esta abrió el envoltorio y grande fue su sorpresa, y mayor aun la del marido, al encontrarse con una hermosa Virgencita".[4]

Declaración de Isabel María Colindres

Las narraciones anteriores, aunque divergen en varios puntos, siguen un patrón similar al escrito del señor Galindo, lo que hace suponer que se basan en su narración o recogen de la misma tradición que él. Pero la declaración que hizo Isabel María Colindres es un documento más antiguo que estas narraciones, y en esa declaración ella se presenta como la hermana de Alejandro Colindres al contrario de las narraciones anteriores en que se presenta a Isabel María Colindres como la madre de Alejandro Colindres. Esta declaración de la señora Colindres tiene visos de autenticidad, por la forma en que esta escrita, en un español antiguo, pero además con mala ortografía. Es muy improbable que la señora Colindres supiera leer, y por la forma en que está redactado se deduce que el amanuense que se buscó apenas sabía escribir:

Declaración de Isabel María Colindres:

"Declarazion del haparecimiento de Nuestra Señora de la Concepcion de Suyapa y es en la forma siguiente Digo yo Ysabel Maria Colindres Vecina del Valle y poblazion de Suyapa hexecutada hadar Vna declarazion sobre el haparecimiento dela Virgen de Suyapa Digo que en el mes defebrero fue dicho haparecimiento de dicha Ymagen cuya fecha Del año no doy por motivo de haver estado de hedad de dose años lo que si quento es la fecha De 61 años-
Lo que declaro Berval mente enfuero de buena conciencia es no faltar en verdad de lo que digo hauiendo Ydo mi Hermano Alexandro Colindres para la Montaña del Piligui hacoger Vna milpa De Don Juan Josef Lozano ha dicha montaña habuelta de Biaje fue la hayada de la Virgen dia sauado en la noche hauiendose que dado ha dormir en el campo en compañía de Lorenzo Martines cuyos milagros no se hauian puesto en reparo que necesitaban por que no se les havia de dar credito por ser motibo de haverseles haparecido alos Pobres hasta que se berifico el Milagro de Don Josef de Zelaya ha donde fue hadmiracion de sus protentuosos milagros hauiendola yo mandado recaudo de que tenia yo Vna Ymagen De Nuestra Señora ha Don Jose Zelaya ynmediata mente mando Vn mozo el que la yebo y luego de haver yegado inmedata mente le hizo el milagro de haver hechado tres piedras por la parte mas delicada como el miembro en el tiempo De haver seruido Don Jose Zelaya me daba quenta de los dineros en que se gastaban hauiendo Alzado la Hermita Con los dineros de Limosna y hayuda de Vecinos todo lo que hai en Beneficio de la yglesia es De Limosna que han dado todos los Pobres los ganados y bestias que hay es de limosna que han dado los Pobres menos los dineros de la Alcanzia por que de esos no me da cuenta el Señor Don Manuel Vidence por que en ocho años que doña Vbalda de Zelaya Coge los Dineros no se sabe lo que se hazen pues ni aun para Almidon de los manteles de Yglecia no nos da medio real y con esto lo digo todo salbo tres pesos que suplicas dio Don Manuel Vidence para blanquiar la Yglesia lo De mas que se gasto fue trauajo mio de Don Simon de Zelaya no tengo que pedir por que no recibo hagrauio y se que lo que tiene siendo para la Virgen lo ha de dar".[5]
Hay muchas cosas interesantes que rescatar de esta declaración. No se menciona el incidente del objeto que volvía una vez tirado; en cambio se dice que los supuestos milagros de la imagen no habían recibido mucha atención de la población, por habérsele aparecido a gente humilde. El primer milagro que hace que la imagen cobre notoriedad en la población es el de la curación de don José Zelaya Midence, terrateniente que incluso tenía esclavos trabajando para él, y que arrendaba milpas a campesinos del lugar. Don José Zelaya Midence padecía de la enfermedad de "piedra en la vejiga", y se dice que al recibir la imagen de la virgen de Suyapa en su casa, éste orinó tres piedras.Doña María Colindres lo dice de esta graciosa manera:
"y luego de haver yegado inmedata mente le hizo el milagro de haver hechado tres piedras por la parte mas delicada como el miembro"
También se hecha de ver en esta declaración la disputa legal y económica entre la señora Colindres y la familia del señor José Zelaya, que se había apropiado de la imagen, la cual se había convertido en una buena fuente de ingresos, por las limosnas que le daban la gente pobre, limosnas que en muchas ocasiones eran dadas en especie. Fue con las mismas limosnas que le construyeron el primer lugar de culto a la imagen, a pesar de que don José Zelaya había prometido construirle una ermita si se curaba.
Don José Galindo cuenta el supuesto primer milagro de la imagen de Suyapa:
"Habiéndose enfermado gravemente el Señor Zelaya, dueño de la Hacienda el Trapiche, que dista un cuarto de legua de la aldea, sus amigos y personas adictas, compadecidos de su penosa situación, le rogaban a fin de que pidieran a la Virgen de Suyapa, para en concepto de médica celestial, le extrajera las arenas de la vejiga, que lo mantenían en la más dolorosa desesperación. A muchas instancias accedió a las indicaciones, suplicó e hizo venir en una especie de procesión a casa del enfermo la Imagen: al entregarla le dijo la Señora Colindres [a la imagen]: "Vaya querida, niñita mía, a darle la salud al niño N... y vuélvase luego por que ya no podré vivir sola"[6]. Al llegar la imagen al lugar de su destino, el enfermo la recibió y postrado de hinojos ante ella, le pidió su salud con el fervor de un verdadero cristiano, prometiéndole en agradecimiento construirle una ermita en su aldea. No pasaron tres días sin que el hecho milagroso se verificara con asombro de sus devotos. El señor Zelaya arrojó por la vía urinaria tres piedras que eran el tormento de su vida".[7]

Fechas

Según los cálculos de Juan B. Valladares, en su libro "LaVirgen de Suyapa", el hallazgo de la imagen de Suyapa habría sido en un sábado de febrero de 1,747, el primer milagro que la hizo famosa sería en 1768, y el primer documento oficial en que se relata su hallazgo dataría de 1,796. La construcción en debida forma de la ermita fue en 1,777.
Es de notar que la imagen solo recibía un culto privado por parte de la familia Colindres y sus allegados por cerca de veinte años, hasta que sucedió el supuesto milagro en que el señor José Zelaya expulsó tres piedras por el pene, que fue cuando el culto a la imagen experimentó su apogeo.

Credibilidad de la Leyenda

La declaración de Isabel María Colindres, que probablemente fue hecha en 1,796 es la que tiene más visos de historicidad; sin embargo, no puede considerarse como prueba fidedigna del poder milagroso de la imagen de Suyapa, ya que es una fuente de segunda mano: no tenemos el testimonio directo de Alejandro Colindres , Lorenso Martines o José Zelaya. Además, ambos: Isabel María Colindres y José Zelaya tenían un interés económico en la imagen, de la que obtenían ganancias provenientes de las limosnas de gente pobre e ingenua, por lo que su testimonio resulta menos que imparcial. Las narraciones posteriores, empezando por las de José Galindo en 1909, están algo distorsionadas por las décadas de tradición oral.
Notas
[1] Revista del Archivo, t. XII, pp. 476 y 477.
[2] Nuestra Señora de Suyapa, artículo publicado en una hojita de propaganda de laCasa Bayer y reproducido en el periódico católico El Buen Pastor, No. 362 correspondiente al mes de febrero de 1942.
[3] El Santuario de Suyapa. Apuntes sobre su origen, desarrollo e importancia, en laRevista del Archivo, t. X, pp. 281 y 282.
[4] La Virgen de Suyapa, Patrona de Honduras en El Cronista No. 6,135 de 15 de Agosto de 1,941. También se publicó en un folleto de 18 pp. editado por la Imprenta Calderón.
[5] Fue insertado por José Miguel Flores, esposo de Isabel María Colindres, a continuación del escrito que presentó el 30 de Julio de 1796 a la Curia Eclesiástica de Comayagua, en el pleito contra don Manuel Midence. ACC.
[6] Nótese como la señora Colindres trata a la imagen como si fuera una persona. También hay que destacar la reticencia del autor en consignar el nombre del receptor del milagro, al que le da el pseudónimo de N..., ya que lo había descrito anteriormente como un pícaro que se había robado unas tierras de los pobres indígenas, y quería seguramente evitar problemas con sus descendientes. Pero por la declaración de la señora Colindres se deduce que el receptor del milagro fue José Zelaya Midence.
[7] Noticia Histórica sobre la Virgen de Suyapa de don José Galindo. Documento XXXIII del Apéndice del Libro "La Virgen de Suyapa" de Juan B. Valladares. Editorial Universitaria.

Bibliografía

La Virgen de Suyapa de Juan B. Valladares. Editorial Universitaria.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Resumen de la novela Blanca Olmedo

Nací en Lempira, Honduras, Soy lo que quiero ser, Educador de Profesión, Periodista, Trovador... Polifacético, Vivo un día a la vez y digo lo que quiero decir! http://josemarti20.blogspot.com/

Resumen de la novela Blanca Olmedo


La novela Blanca Olmedo es una de las más conocidas en Honduras. Y quizá, al igual que Prisión Verde, se le reconoce no por su mérito literario, sino por lo que tiene de crítica social.

Blanca Olmedo, una novela romántica escrita a principios del siglo XX, resulta ya anacrónica para su época, porque el período cultural del romanticismo ya se consideraba superado para ese tiempo.

Al contrario de Prisión Verde, que es una novela que trata de reflejar las vivencias de la gente humilde en los bananales de la Costa Norte, en Blanca Olmedo los protagonistas gozan de una exquisita educación que les permite usar siempre un lenguaje refinado. En las tertulias a las que asisten estos personajes se ejecutan piezas musicales famosas en Europa. El lugar de la acción aparece como una ciudad indeterminada en algún país del continente americano. Es hasta la última página del libro que nos damos cuenta que la acción se desarrolla en la ciudad de Danlí, Honduras, de dónde también es originaria la autora, Lucila Gamero de Medina.

De hecho, la protagonista de la novela, la señorita Blanca Olmedo, guarda cierto parecido con la autora, especialmente en lo que concierne a su perspectiva filosófica y religiosa. Doña Lucila gustaba de definirse a sí misma como "librepensadora", al igual que lo hace Blanca Olmedo en el libro. Lucila Gamero y Blanca Olmedo parecen profesar una cierta tendencia hacia el panteísmo y formulan fuertes críticas en contra de la religión católica-romana.

Blanca Olmedo es una historia trágica, es la historia de una joven que lucha por ser feliz en contra de una adversidad que la acecha a cada paso y que al final no logra vencer. Blanca Olmedo es una muchacha ejemplar, bella e inteligente, cualidades que en vez de favorecerle le atraen enemigos que no cejan en su empeño por destruirla.

Las desgracias de Blanca Olmedo comienzan cuando el personaje Elodio Verdolaga se ofrece para llevar los asuntos legales de su Padre, don Carlos Olmedo. Verdolaga se pone de acuerdo con el demandante para perjudicar a don Carlos, haciéndole perder sus bienes, y también pretende aprovecharse de la desgracia económica de la familia para aprovecharse de Blanca. Don Carlos se da cuenta de la traición de Verdolaga y se lo comunica a su hija Blanca, que desde ese momento empieza a despreciar a Verdolaga con todo su ser. Don Carlos muere poco después, agobiado por la desgracia.

Elodio Verdolaga es retratado como el perfecto sinvergüenza, como un caballero de industria, es decir, una persona sin escrúpulos que engaña, miente y estafa a cualquier incauto. Verdolaga está casado y tiene hijos, pero eso no es obstáculo para sus pretensiones de poseer a Blanca. No tiene título de abogado, pero aun así ejerce el derecho, y por medio de su astucia logra llegar al puesto de Juez de Letras, ante el asombro de Blanca, que ve como un hombre que es el epítome de la corrupción y el cinismo es premiado por el Estado con el puesto de administrador de justicia.

Blanca logra conseguir trabajo como institutriz en la casa de la señora Micaela Moreno y se hace amiga de su alumna, la señorita Adela. Adela es una adolescente que pasa muy enferma, agobiada por la manera estricta en que la cría su tía, la señora Micaela, quien es una fanática de la religión católica, del conservadurismo católico de su tiempo. Doña Micaela está convencida de que las diferencias entre las clases sociales existen por la voluntad de Dios, y que las personas que tienen dinero como ella no deben de tener relaciones de amistad con personas más desafortunadas. Por lo tanto, ella considera que Blanca Olmedo no es digna de su amistad, ni de la amistad de su sobrina ni de su hijo, porque es de una clase inferior. Doña Micaela se aferra a esta creencia retrógrada, a pesar de que Blanca Olmedo fue despojada de su herencia por medio del engaño –no nació pobre– y que tiene mayor educación y buenos modales que ella, que se cree superior solo por el hecho de tener más dinero.

Doña Micaela es instruida en asuntos religiosos por el joven Padre Sandino, quien la visita asiduamente con el objeto de ver a la joven Blanca, de quien se enamora de manera enfermiza, y a quien pretende conquistar, a pesar de que sus votos religiosos de castidad se lo prohiben. El padre Sandino llega hasta el extremo de renegar de su religión delante de la señorita Blanca, con el afán de convencerla de que sus votos de castidad no significan nada para él, mientras en público aparenta ser un modelo de piedad cristiana. El padre Sandino sufre el lógico rechazo de Blanca.

El joven médico Gustavo Moreno, hijo de doña Micaela no tarda en darse cuenta de la belleza de Blanca Olmedo y en pretender su amor, pero Blanca, sabiendo la opinión de doña Micaela trata de esquivarlo por todos los medios, y se hace amiga del joven Joaquín Leiva, quien llega a visitarla frecuentemente. Leiva termina también enamorado de Blanca, pero ésta también lo rechaza.

Al final Gustavo logra vencer la resistencia de Blanca y la hace su novia. Esto provoca el esperado rechazo visceral de doña Micaela, quien se resiste a que su hijo se case con una mujer que ella considera inferior. Gustavo logra apaciguar a su madre por un tiempo, mientras el padre Sandino y Verdolaga conspiran juntos para separar a la pareja. Para ganar tiempo le aconsejan que se posponga el matrimonio, y a esta petición Gustavo accede gustoso.

Elodio Verdolaga propone hacer uso de sus influencias políticas para mandar a Gustavo a la guerra, reteniendo las cartas que éste mande a su novia. Doña Micaela accede a este plan, a pesar del peligro que representa para su hijo.

Después de que Gustavo parte a la guerra, doña Micaela despide a Blanca de la casa, no sin antes haberla insultado haciéndose eco de las calumnias que le comunicaron el padre Sandino y Verdolaga. Verdolaga le había dicho que Blanca había sido su amante. El padre Sandino acusó a Blanca de tratar de seducirlo. A estas calumnias Doña Micaela agregó la acusación de que Blanca había seducido a Gustavo por interés material, y de que lo había "prostituido".

Blanca sale muy agitada y enferma de la casa de doña Micaela y se va a refugiar a la casa de la que había sido su empleada doméstica, quien le contó el secreto de que en realidad Gustavo no era hijo de doña Micaela.

Blanca no logra comunicarse con Gustavo. Las cartas que ambos se dirigen son retenidas por el correo, a instancias de Verdolaga. La salud de Blanca empeora cuando Verdolaga publica sus calumnias en un periódico. Al final Blanca muere con su vestido de novia, sin haber visto a Gustavo. Cuando Gustavo regresa de la guerra y es informado de la situación se suicida y la joven Adela muere de la impresión que le produjo la muerte de Gustavo.

En el epílogo, un epitafio en el mausoleo en que sepultaron a Gustavo, Blanca y Adela reza: Víctimas inocentes de un Representante de la Justicia, de un Representante de la Religión Católica y de una Mujer Fanática. El cura Sandino desaparece del lugar, Doña Micaela se arrepiente del mal cometido y funda un asilo para ayudar a chicas pobres y Elodio Verdolaga es condenado a cadena perpetua por sus múltiples crímenes.

¿Qué tan educativo es el Canal Educativo?

Nací en Lempira, Honduras, Soy lo que quiero ser, Educador de Profesión, Periodista, Trovador... Polifacético, Vivo un día a la vez y digo lo que quiero decir! http://josemarti20.blogspot.com/

¿Qué tan educativo es el Canal Educativo?


Ten Canal Diez: Televisión Educativa Nacional, propiedad de Rodrigo Wong Arévalo, es un canal que tiene más noticieros que programas educativos en horario estelar, por lo tanto no es un canal educativo, sino un canal de noticias.

Era de esperarse que un canal realmente educativo no fuera rentable en Honduras.

Es posible pensar en noticieros que traten de educar al pueblo, pero es fácil comprobar que los noticieros de canal diez no se diferencian de los noticieros comerciales.

Los noticieros de Canal Diez están fuertemente parcializados a favor de los que apoyaron el golpe de Estado, y tratan de manipular descaradamente a la opinión pública, todo lo contrario de un enfoque "educativo", que podría ilustrar a la población sobre el transfondo del conflicto político.

Cabe destacar el uso de tele-encuestas por medio de teléfonos celulares, las que constituyen una considerable fuente de ganancias para el canal y para la empresa de telefonía Tigo, pero que no aportan nada al público, ya que dichas encuestas carecen de valor científico.

El uso de estas encuestas es una forma más de manipular a la audiencia. Las preguntas se redactan de manera que favorezcan a una respuesta predeterminada. Los noticieros buscan manipular a la opinión pública por medio de la desinformación y los comentarios parcializados, y luego cosechan respuestas con base en los prejuicios que ellos mismos siembran.

Una misma pregunta en otro medio con tendencia política opuesta (resistencia) recibirá un resultado totalmente diferente.

El Canal Diez apoyó decididamente el golpe de Estado del 28 de junio del 2009, y continúa viendo en Roberto Micheletti un ejemplo de dignidad nacional que el presidente Porfirio Lobo debería de seguir.

El Canal Diez está haciendo una fuerte campaña contra Porfirio Lobo, por abrir la posibilidad de la realización de una Constituyente en Honduras.

El Canal Diez, con esta campaña de miedo,está promoviendo efectivamente otro golpe de Estado en Honduras, por irracional que esto pueda parecer a cualquier persona sensata.

No es suficiente ofrecer programas con cierto sabor cultural para que un canal pueda ser considerado como educativo, tampoco es suficiente con hacer una campaña para aconsejar a los padres para que ayuden a sus hijos en sus tareas, como lo hacen con la "Iniciativa de Educación Paternal".

El Canal Diez bien puede ser investigado por defraudar al Estado, ya que ofreció ser un canal para educar a la población, y en vez de eso está concentrando sus energías en una campaña de miedo.

Datos Interesantes sobre el Cacique Lempira

Nací en Lempira, Honduras, Soy lo que quiero ser, Educador de Profesión, Periodista, Trovador... Polifacético, Vivo un día a la vez y digo lo que quiero decir! http://josemarti20.blogspot.com/

Datos interesantes sobre el cacique Lempira

Lempira piel roja

Lempira Lenca

  1. El cacique Lempira, el líder indígena que resistió valientemente la dominación española en 1537 es un héroe nacional de Honduras, uno de los más importantes, y el único de origen autóctono.
  2. La moneda de Honduras, el lempira, se llama así en honor al cacique Lempira.
  3. Al cacique Lempira se le conoce popularmente como “el indio Lempira”, sin que esto implique una connotación peyorativa.
  4. El 20 de julio se celebra el día nacional de Lempira. En las escuelas se hacen representaciones dramáticas de la muerte de Lempira, y se elige la “india bonita” en un concurso de belleza en el que las niñas viste como indígenas.
  5. Hay dos versiones de la muerte de Lempira. En una versión Lempira es muerto a traición con un disparo de arcabuz —el cual era un arma de fuego larga— y otra en la que Lempira perece en un combate uno a uno con el soldado Rodrigo Ruiz. La primera versión es del cronista Antonio de Herrera, la segunda del soldado Ruiz mismo.
  6. En ambas versiones de la muerte de Lempira los indígenas se dispersan después de muerto su líder.
  7. Lempira logró reunir a 30,000 hombres de 200 pueblos indígenas bajo su mando, incluyendo a la tradicional tribu de los Cares, enemiga de los Cerquines, a la que pertenecía Lempira.
  8. Los indígenas, para resistir el acoso español se atrincheraban en lugares altos y rocosos provistos de víveres, con sus mujeres e hijos. A estas fortalezas indígenas los españoles las llamaban “peñoles”.
  9. Según la versión de Herrera, Lempira se encontraba en la altura de un peñol avistando al enemigo cuando fue visitado por un soldado español a caballo, quien traía a las ancas a un arcabucero, el cual le disparó a traición a Lempira mientras el soldado le hacía proposiciones de paz. Lempira, al caer herido, rodó cuesta abajo en la ladera.
  10. Al momento de su muerte Lempira tendría entre 38 y 40 años de edad.
  11. En la versión del soldado Ruiz, él mismo se habría enfrentado a Lempira provisto sólo de su espada y rodela, mientras Lempira usaba un arma aguda robada a los conquistadores. Ruiz habría vencido a Lempira en buena lid, después de lo cual le cortó la cabeza, la que llevó como trofeo de su hazaña en una mano, mientras con la otra se defendía espada en mano del acoso de los indígenas, quienes le habrían provocado heridas casi mortales.
  12. La versión de Rodrigo Ruiz se encontró en el Archivo de las Indias de España por el historiador hondureño Mario Felipe Martínez.
  13. El documento de Ruiz —denominado “probanza”— es una petición de pensión para su vejez a las autoridades españolas de México. Para obtener dicha pensión Ruiz presenta como mérito su supuesta hazaña ante Lempira.
  14. Rodrigo Ruiz se refiere al héroe indígena como “El Empira”.
  15. En algunas versiones de la historia que se cuenta en las escuelas se dice que el soldado español a caballo se presentó ante Lempira con una bandera blanca como símbolo de paz.
  16. Según la historia tradicional, Lempira murió en un peñón conocido como Piedra Parada, cerca del Pico Congolón. En esta gran elevación de roca resulta absurdo imaginarse a Lempira parado en lo alto como si fuera una estatua. Hay otro lugar conocido como Piedra Parada cerca de Erandique, pero éste no hubiera podido servir como un atrincheramiento para muchos indígenas, tal como lo cuenta la historia. El historiador hondureño Longino Becerra es de la opinión de que el lugar más probable de la muerte de Lempira es el Peñón de Cerquín.
  17. La división política del territorio hondureño consiste en 18 departamentos (provincias), con sus respectivos municipios. Uno de esos departamentos —en la zona occidental y fronteriza con El Salvador— es el departamento de Lempira. La mitad sur de este departamento fue el teatro de operaciones del héroe indígena. El departamento de Lempira es uno de los que tienen mayor número de pobres en Honduras.
  18. En la ciudad de Gracias, del departamento de Lempira, la celebración del día de Lempira tiene un especial realce.
  19. Mientras en el departamento de Lempira hay una ciudad conocida comoGracias, en el departamento de Gracias a Dios hay una ciudad llamadaPuerto Lempira. Ambas ciudades son cabeceras departamentales.
  20. El rostro del indígena que representa a Lempira en el billete de un lempira emitido por primera vez por el Banco Central era el de un indígena piel roja norteamericano.
  21. Este rostro indígena presentaba una pluma, luego vino la versión lenca del rostro con una pluma, y ahora el rostro lenca no tiene ninguna.
  22. Con la expresión “lempiras desplumados” hay hondureños que se refieren a la inflación y devaluación de la moneda, que en un principio se cambiaba a dos por dólar, y que ahora se cambia por casi veinte lempiras.
  23. Las monedas de cincuenta y veinte centavos también contienen la efigie de un indígena representando a Lempira.
  24. Hay muchos extranjeros que, no conociendo la historia del cacique Lempira, se refieren a la moneda hondureña como “la lempira”, en vez de “el lempira”. Lo correcto es esto último.
  25. El nombre de Lempira significa “Señor de la Sierra”.
  26. Hay varones hondureños que llevan orgullosamente el nombre de Lempira.
  27. El renombre de Lempira ha opacado las hazañas de otros caciques indígenas de Honduras, como ser Copán Galel y Cicumba.


Lempira

Bombas

Bombas folklóricas de Honduras
ÉlElla
Desde lejos he venido
rodando como una tusa
solo por venirte a ver
niña ojitos de guatuza.
Si desde lejos llegaste
a yo no me digas eso
mejor andá restregate
esas costras del pescuezo.
Las mujeres de este tiempo
son como el café molido,
apenas tienen quince años
ya quieren tener marido.
Los muchachos de este tiempo
son como el café tostado
se  la tiran de jailosos
y andan todos acabados.
La mujer que ama a dos hombres
no es tonta sino entendida
si una vela se le apaga
la otra ya está encendida.
Un hombre con dos mujeres
de papo se pasa a veces
no cumple con sus deberes
y al final paga con creces.
Ayer me dijiste que hoy
hoy me decís que mañana,
cuando me digas que sí
ya no voy a tener ganas.
Yo no te he dicho que sí,
indio curtido y mugroso;
como bien lo ves a ti,
no te quiero por piojoso.
Las muchachas de este tiempo
son como los blancos quesos;
pintaditas de la cara
y chorreadas del pescuezo.
Los muchachos de este tiempo
solo andan de aparentones
con un arito en la oreja
más parecen maricones.
Las muchachas de Progreso
no les gusta dar ni un beso,
en cambio las de San Pedro
hasta estiran el pescuezo.
Las muchachas de la Ceiba
son bonitas y graciosas
en cambio las de este pueblo
son picudas y babosas.
Una pitaya madura
es tu boquita jugosa,
escucha linda criatura
te ando buscando pa esposa.
Un huevo güero podrido
es tu apestosa trompota,
escúchame indio jodido
yo no te quiero ni jota.
Las piñas en el piñal
de maduras se pasan,
así te pasará a vos
si tu mama no te casa.
Si mi mama no me ha casao
es por que no me ha convenido,
si no me caso con vos
no es de tu cuenta, metido.
Ya días vengo soñando
que tu boca será mía,
Filomena agora es cuando
se cumple mi profesía.
Ni lo sueñe, Don Prudencio
que esta boca será suya,
pues la reservo en silencio
para alguien que haga bulla.
Las ramas del tamarindo
se juntan con las del coco,
si tu amor va precisado
el mío va poco a poco.
Las ramas del sunzapote
se enredan con las del mango,
si tu amor va despacito
el mío desburrungando.
En lágrimas de mujer
y en el canto de sirena,
nunca debes de creer,
porque no vale la pena.
En lágrimas de hombre viudo
nunca debes de creer,
así como este tapudo
que solo viene a joder.
Desde que te conocí
te tengo muy bien presente,
por ese colocho de oro
que te cuelga de la frente.
Desde que te conocí
siempre te he visto risueño
pero es que tal vez no sabés
que el colocho tiene dueño.
Aquí te traigo esta flor
que de mi jardín corté,
como es linda y olorosa
se la entrego para asté.
Yo le recibo esta flor
de manos de quien la trae,
no es tan linda la rosa
como el lirio que la trae.
Quí te traigo niñita
una ramita de albahaca,
no te la traje más grande
porque se la comió la vaca.
Esta ramita de albahaca
que usté me trae buen mozo;
no se la comió la vaca
fue este burro e Sinforoso.
Qué rico es echarse un trago
de vino de marañón,
pero más rico es un beso
de este lindo corazón.
Sosegáte, Cayetano
no me vengás a ofender,
mejor buscáte un marrano
que te sirva de mujer.
Las guayabas de este palo
siempre me salen podridas,
por eso no te regalo
porque sos bien resabida.
Si yo no te estoy pidiendo
indio viejo mal hablado,
para esa gracia Don Chendo
me va a dar jolote asado.
Hoy que tengo mucha lana
me siento como un don Juan,
voy a llevar a Cipriana
ante el cura y sacristán
¿Cómo decís vos, samarro?
que presumís con tus roles,
no tenés para cigarros
contimás para frijoles.
Viene la luna hermosa
con su lucero en campaña,
que triste se mira un hombre
cuando una mujer lo engaña.
A los ángeles del cielo
voy a mandarles a pedir,
una pluma de sus alas
para poderte escribir.
De un tronco nació una rosa
y del agua un caracol,
de los ojos de esta joven
nacen los rayos del sol.
Del cielo cayó una rosa
y del pueblo una pared,
qué dicha fuera la mía
si yo cayera en su red.
La mujer con quien me case
llenará esta condición,
será la flor que se deshace
perfumando el corazón.
El hombre que me aprisione
llenará esta condición,
permitirme que lo ahogue
el caudal de mi pasión.
Chorchita piquito de oro
con alas de metal dorado,
dime como está tu amor
si vendido o empeñado.
No soy chorchita piquito de oro
ni tengo alas de metal dorado,
mi amor no está vendido
ni tampoco está empeñado.
Ya me voy para la guerra
con las armas de pelear,
yo te ruego vida mía
no me vayas a olvidar.
A los ángeles del cielo
les voy a mandar pedir,
una pluma de sus alas
para poderte escribir.
Si regreso sano y salvo
Dios me deje regresar;
prepárate niña mía
que nos vamos a casar.
Si me matan en la guerra
y termina mi ilusión,
yo te pido aquí una lágrima
un suspiro, una oración.
De la peña nace el agua
y del agua el caracol,
de los ojos de mi negra
nacen los rayos del sol.
En cuanto te vi venir
le dije a mi corazón,
que bonita piedrecita
para dar un tropezón.
Aquí le traigo esta flor
que agorita la corté;
tiene fragancia y olor
y es fresquita como ve.
La recibo caballero
de manos de su mercé;
no es tan graciosa la flor
como es de gracioso usté.
Gorrioncito, gorrioncito
no piques tanto la flor;
que aquí te estoy esperando
con un platillo de amor.
Chiquito me hizo el cielo
chiquito como un anillo
¡Que dicha más grande ha sido
encontrarte camino al río!
Soy muy hombre de trabajo
y busco una buena mujer
no con cualquier sarandajo
me voy a comprometer.
No suspires, no suspires
dejáte de suspirar
porque dices suspirando
lo que debieras callar.
Como tengo una fortuna
que la hice honradamente;
busco una mujer de cuna
muy honrada y bien decente.
Ya calláte Cayetano
y no hables que tenés pisto
si venís a pedir mi mano
mejor prefiero a Evaristo.
Ando buscando una hembra
pa que me aliñe la polla;
que me ayude con la siembra
y esa hembra tú eres, Goya.
Ja, ja, ja, gustoncito, quien lo mira
nada menos, Mardoquello;
por ese cuento que tira
yo no lo quiero por fello.
En la punta de un izote
suspiraba una icotea
y en el suspiro decía:
no te aflijas, Dorotea.
En la punta de un guayabo
suspiraba un perico
y en el suspiro decía
ya no subas, Federico.

Refranes Hondureños


Refranes Hondureños

A la fuerza, ni la comida es buena.

El tonto ni de Dios goza.

Come santos, caga diablos.

De las aguas mansas, líbrame Dios mío.

A dos puyas no hay toro valiente.

Candil de la calle, oscuridad de la casa.

Gallina que come huevos, aunque le quemen el pico.

Más vale vieja conocida, que nueva con sida.

El que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.

La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.

El que fía lo que tiene, a velar se queda.

El vivo a señas y el tonto a palos.

Fiado se murió, mala paga lo mató.

No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.

Muchos matan al tigre, y después le tienen miedo al cuero.

El que tiene más galío traga más pinol.

Hijo de mi hija mi nieto será, hijo de mi hijo en duda estará.

Estos son polvos de aquellos lodos.

El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.

Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.

El buey solo bien se lame.

Del lobo un pelo.

El hombre casado, ni frito ni asado.

Después de un gustazo, un trancazo.

Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca del oído o la saca del altar.

Con el mismo cuero las correas.

El que no lo conozca, que lo compre.

Jueguen con el santo, pero no con la limosna.

El que nace para maceta no pasa del corredor.

El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.

Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.

Macho que respinga, chimadura tiene.

Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.

Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.

El gallo viejo con el ala mata.


Otros refranes

Amor de lejos, amor de pendejos.

El que nace para olote, aunque le haga buen invierno.

El que nace para burro, no puede ser caballo.

La yegua no tiene cola, pero quiere gurupera.

A dónde va el buey que no ha de arar.

Y como dijo Cristo, cada quien con su pisto.

Porque resentimiento y calzón ancho ya no se usan en Olancho.

Qué sabe la chancha de freno, el burro de chocolate y la gallina de mascar.

Sin pisto no hay matrimonio.

El fuego asa pero no voltella.

Cómo no, Chon. Querés petate y querés colchón.

Adivinanzas

Cien Adivinanzas
Posted: 15 Dec 2011 07:08 AM PST
Las respuestas a las adivinanzas están más abajo.
  1. Dos hermanas diligentes que caminan a compás, con el pico por delante y los ojos por detrás.
  2. En la mano de la dama casi siempre estoy metido, unas veces estirado otras veces encogido.
  3. Hablo y no tengo boca, corro y no tengo pies, soy blanca y negra y se aprecia en mí lo que negro es.
  4. Una vieja tonta y loca con las tripas en la boca.
  5. Una vieja con un diente que llama a toda la gente.
  6. Por una calle va caminando un animal que no es gente; adivínalo, imprudente, que el nombre se queda atrás.
  7. Capita sobre capita, color de paño francés; apuesto que no me adivinas ésta ni en todo un mes.
  8. Agua pasa por mi casa. Cate de mi corazón, que si no me adivinas ésta eres un buen orejón.
  9. Oro no es, plata no es, abre las cortinas y verás qué es.
  10. Cuál es la cosa que nace sin tener pies ni cabeza, crece sin comparación, y no se le ve cuando nace figura ni perfección.
  11. Santa soy, pero no bautizada, traigo conmigo el día, tengo el corazón colorado y la sangre fría.
  12. Blanco adentro, verde afuera, si quieres que te lo diga, espera.
  13. A pesar de tener patas yo no me puedo mover; llevo encima la comida y no la puedo comer.
  14. Chiquita como un ratón y guarda la casa como un león.
  15. Soy un palito muy derecho, sobre la frente llevo un mosquito.
  16. Agua, pero no de arroyo, diente, pero no de gente.
  17. Vengo de padres cantores, aunque yo no soy cantor, llevo los hábitos blancos y amarillo el corazón.
  18. Cartas van, cartas vienen, pasan por el mar y no se detienen.
  19. Una viejita arrugada con dos palitos detrás, pasa, bobo ¿qué será?
  20. Mi primera es una pica, mi segunda es una flor, mi todo es una avecilla de lindísimo color.
  21. Soy un señor encumbrado, ando mejor que el reloj, me levanto muy temprano y me acuesto a la oración.
  22. Maravilla, maravilla ¿Qué será? canta, pero no la misa, tiene corona, pero no es rey, lleva espuelas pero no es jinete.
  23. Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra que es la madre del mentir.
  24. Tengo la cabeza dura, me sostengo sobre un pie, y soy de tal fortaleza que a Dios mismo sujeté.
  25. Verde como un campo, campo no es, habla como el hombre, hombre no es.
  26. Entra al agua y no se moja, entra al fuego y no se quema.
  27. Siempre quietas, siempre inquietas, durmiendo de día, de noche despiertas.
  28. ¿Quién es aquel que si no la mata no está contento?
  29. Uno larguito, dos más bajitos, uno chico y flaco y otro gordazo.
  30. Doce señoritas en un corredor, todas tienen medias y zapatos no.
  31. Agua salada que hasta la reina tiene en los ojos si tiene pena.
  32. El burro la lleva a cuestas, metida está en el baúl, yo no la tuve jamás y siempre la tienes tú.
  33. En lo alto vive, en lo alto mora, en lo alto teje la tejedora.
  34. Como un árbol yo tengo mil hojas, tengo lomo y caballo no soy, yo no tengo ni lengua ni boca, mil consejos muy útiles doy.
  35. Soy un animal pequeño, piense usted mi nombre un rato, porque agregando una n tiene mi nombre en el acto.
  36. En el cielo no la hubo, en el mundo no se halló, Dios, con ser Dios, no la tuvo, y a un pastor Dios se la dio.
  37. ¿Cuál es de los animales aquel que tiene en su nombre todas las cinco vocales?
  38. Blanco como el papel, colorado como el clavel, pica y pimiento no es.
  39. Te digo y te repito que si no adivinas no vales un pito.
  40. Soy una señora muy aseñorada, con muchas enaguas sin una puntada, y aunque muchas tengo a cual más mejor, siempre llevo encima la más sucia y peor.
  41. Soy un caballero que por adornado, todos me motejan cuando voy pasando. ¿Cuál es la palabra que a mi cara arrojan y que de la escala forman cuatro notas?
  42. Fui a la iglesia, subí una grada, voltié para atrás y no vi nada.
  43. Chiquito como un ratón, cuida la casa como un león.
  44. Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído; es una cosa y hace ruido y, a veces, se equivoca... ¿Qué es?
  45. Para salir y entrar, por más que estés enojado, por ahí vas a pasar.
  46. Sabe taladrar con el pico la madera y hace nido para él y su compañera.
  47. Mi nombre dice lo mismo de atrás para adelante que de adelante para atrás.
  48. ¿Cuál es el apellido de la muerte?
  49. Con voz sonora invito a rezar al acostarse y al despertar.
  50. ¿Qué es lo que a uno le pertenece, pero que los demás son los que lo usan?
  51. ¿Cuál es el apellido de Adán?
  52. Adivina adivinador, ¿cuál es el bicho que pica la panza?
  53. Estoy en Dios y en el mundo, me tiene el oro dos veces, en la plata yo no existo y no me tiene la muerte.
  54. De la mar salió mi nombre y tan desgraciada fui, que huyendo de mi desgracia contra una garita di.
  55. Una ala avanza mas no es de ave; es ignorante quien no lo sabe.
  56. En medio del cielo estoy sin ser lucero ni estrella, sin ser sol ni luna bella.
  57. Si tengo cabecita, no tengo ojitos, y si tengo ojitos no tengo cabecita.
  58. Doy vida y puedo matar, no hay quien me gane a correr; siempre te estoy molestando y nunca me puedes ver.
  59. Nací blanca, verde fui, vestida de oro; ¡pobre de mí...!
  60. Mientras estoy preso, existo; si me ponen en libertad muero.
  61. Blanco fue mi nacimiento y verde fue mi vivir, y negra me voy poniendo cuando me voy a morir.
  62. Tamaño como una cazuela tiene alas y no vuela.
  63. Me usan para medir y no soy metro, tengo pico y no soy ave, tengo rosca y no soy tornillo.
  64. Nunca en el día nos verás, ni en el suelo, ni en el mar, sino en el cielo sin que nos puedas contar.
  65. Pasea de noche, duerme de día, le gusta la leche y la carne fría.
  66. Una señorita va por el mercado con su cola verde y su traje morado.
  67. Somos dos lindos gemelos del mismo modo vestidos, morimos todas las noches y por el día vivimos.
  68. Cuando llego, las ranas salen del charco a cantar, las plantas se alegran cuando me sienten llegar.
  69. Me estiro, me encojo, de goma no soy, me marcho de noche, acierta, ¿quién soy?
  70. Pérez anda, Gil camina, tonto el que no adivina.
  71. Me corto sin tijeras, me subo sin escaleras y hago correr a las cocineras.
  72. No es pájaro y vuela, no canta, ni pone huevo y tiene su nido en tierra.
  73. Tengo cuatro patas y no soy un animal, me sirven comidas sabrosas y no las puedo saborear.
  74. Subo llena y bajo vacía, si no me apuro la sopa se enfría.
  75. Soy un negrito gritón que nunca salgo de casa; y para hacerme callar me dicen ¡aló! y con eso basta.
  76. Techito de vivo color, con la lluvia o con el sol me abro y me cierro sin fuerza mayor.
  77. ¿Quién es la dama tan perfumada, que dice que manda harina y no manda nada?
  78. Dicen que soy el oro pero es verde mi color, cuando hablo todos aplauden, me tratan como un señor.
  79. Cara amarilla y pelo verde, muchos ojitos y nunca duerme.
  80. Bailo siempre muy derecho y cuando me empiezo a cansar tiemblo y caigo quieto al suelo y un niño me puede levantar.
  81. Aunque digan que está mal, está bien, aunque digan que está bien, está mal.
  82. Canoa que nunca va al mar, y que tampoco va al río, nunca va para adelante, permanece en el bohío.
  83. ¿Qué hacen seis palomas en una rama?
  84. Bajo el sol no hay nada nuevo, por eso usted ha de saber cuál es la santa del huevo, y rápido responder.
  85. Un convento muy cerrado, sin campanas y sin torres, y muchas monjitas dentro haciendo dulce de flores.
  86. Dos niñas a la par que no se pueden mirar.
  87. Vengo de padres cantores pero yo cantor no soy; tengo blanca la capita y amarillo el corazón.
  88. Si es que puedes, adivina: ¿qué flor se cayó en la tina?
  89. Es viejo como ninguno y joven siempre lo es; corre para todo el mundo aunque nunca tiene pies.
  90. La última soy en el cielo y en Dios el tercer lugar, siempre estoy en barco y nunca estoy en el mar.
  91. Entre más caliente estoy más fresco yo soy.
  92. Tengo el san de santa, también tengo el día; soy roja y soy blanca y mi sangre es fría.
  93. Siempre me dicen algo, aunque muy humilde soy; no soy señor, y sin embargo, siempre me dicen "don".
  94. Cabeza llena de pájaros, llenos de barro los pies, el cuerpo tiene de leña, adivina lo que es.
  95. Tengo ojos y no veo, a mí la tierra me cría, aunque a veces escaseo por culpa de la sequía.
  96. Adivinen, adivinen: si no la matan no está contento.
  97. Verde como loro, bravo como toro.
  98. Tengo cabeza redonda sin nariz, ojos ni frente, y mi cuerpo se compone tan solo de blancos dientes.
  99. Garra, pero no de tigre, pata, pero no de vaca.
  100. Todos pasan por mí, yo no paso por nadie; todos preguntan por mí, yo no pregunto por nadie.

Respuestas

  1. Las tijeras.
  2. El pañuelo.
  3. La carta
  4. La guitarra.
  5. La campana.
  6. La vaca.
  7. La cebolla.
  8. El aguacate.
  9. El plátano.
  10. El amor.
  11. La sandía.
  12. La pera.
  13. La mesa.
  14. La llave.
  15. La letra i.
  16. El aguardiente.
  17. El huevo.
  18. Las nubes.
  19. La pasa.
  20. El picaflor.
  21. El sol.
  22. El gallo.
  23. La lengua.
  24. El clavo.
  25. El loro.
  26. La sombra.
  27. Las estrellas.
  28. El hambre.
  29. Los dedos.
  30. Las horas.
  31. Las lágrimas.
  32. La letra U.
  33. La araña.
  34. El libro.
  35. El ratón.
  36. La letra A.
  37. El murciélago.
  38. El rábano.
  39. El té.
  40. La cebolla.
  41. Relamido.
  42. La granada.
  43. El candado.
  44. El teléfono.
  45. La puerta.
  46. El pájaro carpintero.
  47. Anona.
  48. Segura.
  49. La campana de la iglesia.
  50. El nombre.
  51. Pérez (porque el Señor le dijo perecerás).
  52. El hambre.
  53. La letra O.
  54. La margarita.
  55. La alabanza.
  56. La letra E.
  57. La aguja y el alfiler.
  58. El aire.
  59. La naranja.
  60. El secreto.
  61. La mora.
  62. El sombrero.
  63. La botella.
  64. Las estrellas.
  65. El gato.
  66. La berenjena.
  67. Los ojos.
  68. La lluvia.
  69. La sombra.
  70. El perejil.
  71. La leche.
  72. El avión.
  73. La mesa.
  74. La cuchara.
  75. El teléfono.
  76. El paraguas.
  77. La mandarina.
  78. El loro.
  79. La piña.
  80. El trompo.
  81. El tamal.
  82. La hamaca.
  83. Media docena.
  84. Santa Clara.
  85. La colmena.
  86. Las niñas de los ojos.
  87. El huevo de gallina.
  88. Florentina.
  89. El tiempo.
  90. La letra O.
  91. El pan.
  92. La sandía.
  93. El algodón.
  94. El árbol.
  95. La papa.
  96. El hambre.
  97. El ají o chile.
  98. El ajo.
  99. La garrapata.
  100. El camino.